Convalidar la escuela entre Dinamarca y Ecuador: un desafío a enfrentar!

(In English)

Retomo este blog en mi cruzada por cambiar los documentos de reconocimiento entre el sistema escolar danés y el ecuatoriano. Este blog se llama “desde Kolding” y yo ya no vivo allá , pero de corazón seguiré en Dinamarca por mucho tiempo más.

Hace tres año viajé a Dinamarca junto con mi familia. Mis dos hijas asistieron a la escuela danesa (Folkeskole). Avelina terminó en Quito el 7mo. de educación básica (7. EB) y fue recibida en el 6. grado en Dinamarca (6.klasse). Rebeca terminó el 4. EB y fue recibida en 3.klasse. Los números corresponden con la edad de los estudiantes.

Sus estudios previos en el Ecuador fueron aceptados, por ende pudieron asistir en Dinamarca al grado al que les correspondía por su edad. Vivimos durante 3 años en Kolding, Dinamarca. Avelina terminó el 8vo. grado  y recibió sus calificaciones. En Dinamarca no se evalúa con calificaciones a los grados inferiores, solamente desde 8vo. se emiten calificaciones. Rebeca terminó el 5to. grado y le entregaron una evaluación cualitativa, ya que no obtuvo ninguna calificación. Es por supuesto, un sistema diferente al nuestro en el Ecuador.

Regresamos en agosto pasado y las chicas empezaron clases en su antigua escuela. No estuvimos muy contentos con la educación que recibían, principalmente porque el colegio maneja una política contra el uso de la tecnología en el aula, con la que no estamos de acuerdo. Dos meses más tarde solicitamos cupo en la sección internacional del Colegio Americano de Quito y fueron trasladadas a ese colegio. Las cosas parecían haberse solucionado para bien, pero no fue así.

El colegio nos dijo que no podía recibir a las niñas hasta que el Ministerio de Educación revalide sus estudios en el extranjero. Fuimos al Ministerio y solicitaron que todos los papeles escolares debían estar apostillados. Dado que no tenemos embajada de Dinamarca en el Ecuador y el consulado en Quito es solamente una oficina comercial de Dinamarca, nuestro pedido fue enviado primero a Bolivia y luego a Chile. Finalmente nunca recibimos respuesta de su parte, por lo que opté por enviar por correo certificado los documentos directamente al Ministerio de Relaciones Exteriores de Dinamarca en Copenhague. Entre tanto, solicitamos al colegio que reciban a las chicas hasta tener estos papeles de vuelta, y les aceptaron provisionalmente.

Debo reconocer que el correo ecuatoriano es realmente bueno y rápido. En menos de 8 días los papeles llegaron a Copenhague y fueron enviados con la apostilla a la dirección de mis papás daneses de intercambio, quienes una vez más me ayudaron enviándolos por correo certificado a mi dirección en Quito. El correo danés tardó mucho más. Los papeles apostillados llegaron a mediados de diciembre y los entregamos en la oficina del Distrito Educativo para su aceptación.

Antes de la Navidad (el 23 de diciembre) recibimos la resolución del Ministerio aceptando los papeles pero asignando a las chicas un curso por debajo. Es decir, Rebeca debería perder un año y volver a 7mo. EB y no al 8vo. que se encuentra cursando, y Avelina debería volver a 10mo, en lugar del 1o. de bachillerato en el que actualmente está. La decisión se basa en una tabla que el Ministerio utiliza para reconocimiento de estudios en el exterior (ver abajo).

 

equivalencias

Esta tabla no está bien diseñada y los niños tienen diferentes edades en Dinamarca y en el Ecuador en una misma fila, por tanto el 8. en Dinamarca se equipara con el 9. EGB en el Ecuador, pero los niños tienen 14 años en Dinamarca en el 8vo. grado y 13 años en el Ecuador en el 9.EGB. La correspondencia correcta deberia ser, 8.grado en Dinamarca es igual al 10mo. EGB en Ecuador.  Intenté por todos los medios posibles explicar el error a los funcionarios del Ministerio, pero ellos argumentan que esta tabla fue realizada por el Ministerio de Relaciones Exteriores y si dice que el 8vo. se equipara con el 9no. no es por la edad de los chicos sino por la escolaridad que han recibido.

La tabla es bastante antigua. Esto se puede ver porque no incluye el grado 0 (cero) en el que actualmente empiezan la escuela los niños en Dinamarca, con 6 años de edad. En la siguiente página de este documento legal que compara los estudios entre países, contiene una tabla de equivalencia de calificaciones en una escala de 13 puntos, la cual cambió en Dinamarca desde 2006 a la escala actual (escala de 7 puntos). De acuerdo con ésta, por ejemplo un 4 en el sistema actual equivale al 7 de la tabla anterior  (equivalencias entre escalas 13 a 7 puntos). Las tablas en el documento del Ministerio mantienen el sistema anterior, de hace más de 10 años. Esto tiene que actualizarse.

tabla_calif

Intento por todos los medios posibles que admita el Ministerio que hay un error y que esto hace que de los tres años que estudiaron mis hijas en Dinamarca sean reconocidos solamente dos años. Ellas no han perdido ningún año, no han dejado de estudiar un solo día. Más bien, han aprendido muchas cosas distintas, una de ellas es el idioma danés que no es una lengua fácil. Adicionalmente han trabajado en laboratorios y con equipos a los que solo se tiene acceso en las universidades aquí en el Ecuador. Y así, el ministerio sugiere que el sistema educativo danés está un año por debajo del ecuatoriano. Absurdo.

Intenté hablar con el Ministro de Educación y me recibió su abogado quien aparentemente entendió el problema, pero sostiene que para que mis hijas puedan ubicarse en la clase que les corresponde, el sistema legal completo tiene que cambiar. Cancillería debería reconocer el error y solicitar un cambio en los documentos legales. Ahora entiendo la importancia de las relaciones internacionales y el rol fundamental que cumplen las embajadas alrededor del mundo. En ausencia de una embajada de Dinamarca en el Ecuador, es bastante difícil enfrentar este problema … pero no imposible.

He intentado comunicarme con la embajada de Dinamarca en La Paz, Bolivia la cual tiene ingerencia en todos los países de la región Andina. Espero que ellos puedan apersonarse de este caso y darnos una mano. Tal vez si desde Dinamarca hay un pedido para que ellos impulsen esta causa podría ser más fácil. Por tanto, solicité a mis amigos en Dinamarca me ayuden con el funcionario o el departamento al que debía dirigirme en el Ministerio de Educación de Copenhague. Me sugirieron contactar con el Comité de Educación y Calidad  (STUK – Styrelsen for Undervisning og Kvalitet). Aún no he recibido contestación de ellos, más allá de la auto-respuesta enviada por la máquina.

La funcionaria del Ministerio de Educación en Quito sostiene que las tablas están correctas. Yo pongo esto en duda basada en todos los documentos publicados en la página web del Ministerio de Educación de Dinamarca. Ella dice que si éste fuera el caso, no seríamos los únicos en este problema y que habría una fila de casos en espera, y no los hay. Yo creo que las otras personas que han tenido que enfrentar la misma situación en el pasado, simplemente se han resignado. Esta convalidación con edades erróneas se da también en todas las tablas del resto de países escandinavos, yo revisé con la funcionaria las tablas de Suecia, Noruega y Finlandia. No tengo intención de resignarme.

Hay un error y tiene que ser corregido, tiene que cambiar. Estoy en mi derecho de hacer que los estudios de mis hijas en el extranjero sean reconocidos y mi “misión” es ser una “embajadora-sin-nombramiento” de Dinamarca en Ecuador, que haga notar lo maravilloso que fue para mis hijas estudiar en el extranjero, en un país fantástico como es Dinamarca y que debe ser tomado en serio y acreditado como tal por nuestro gobierno.

No voy a desmayar, pero necesito el apoyo de las misiones danesas en el extranjero, y de los amigos y familia que en lugar de sugerirme que me resigne, me den su apoyo y me pongan en contacto con la gente que en realidad puede actualizar este anacronismo existente en los documentos del sistema educativo ecuatoriano.

(In English)

Paulo Freire y su legado libertario

#dddsdu  o de como las fuerzas malignas del universo se confabularon para desencadenar los más macabros sucesos un 29 de febrero. Notas para lo que pudo haber sido mi gran presentación en la conferencia “Didaktik, Design og Digitalisering”, SDU – Kolding, 29.02.2016

“Si algo puede salir mal: saldrá mal” Ley de Murphy

  1. Conectores. Acabo de cambiar de computador, a uno fantástico, rapidísimo, liviano, plano … en donde los “enormes” conectores standard (léase de red, VGA, HDMI y paralelo) son impensables. La calidad de proyección mediante un cable HDMI es muy superior a la de un VGA, por ende (o por snob) llevo siempre conmigo un conector de mini a HDMI. En el aula de proyecciones, el cable disponible tenía entrada VGA, no HDMI. El adaptador de mini a VGA me instaló el encargado de sistemas en el monitor externo en mi oficina, bastaba con llevarlo en la mochila, así sea grande, así el display pierda calidad y no sea lo óptimo … Y claro, esto se hubiese solucionado si unos días antes visitaba el aula y me percataba de los cables disponibles y los conectores necesarios.
  2. Equipo ajeno. Mi computador no podía conectarse al proyector. Rápido. Usar otro computador. El archivo, en Dropbox compartido. No hay problema … o por lo menos eso creí. La presentación la hice en Power Point. Siempre uso 2 monitores. El archivo se muestra en mi laptop con notas y comentarios y proyecta solo la diapositiva en el otro monitor. Ayer hasta las veintitantas de hoy revisé la presentación y agregué todas las notas, tips e ideas de todo lo que seguro me olvidaría durante la presentación. Todo anotado en los comentarios de presentación dentro de las diapositivas. Hoy al empezar la presentación en el computador ajeno, en lugar de mis notas solo veo las diapositivas tanto en la laptop como en la pantalla del auditorio. Ni una nota, ni un comentario. Nada. Silencio. Empiezo atolondradamente, tengo las diapositivas, no tengo mis notas. Me siento desvalida, desnuda. Acabada.
  3. Impresos. Sola yo y mis diapositivas, sin notas, sin ayudas. Nada. ¿Por qué no imprimí las diapositivas con las notas? O escribí en papel, de puño y letra para asegurarme un respaldo que me diera el empujón que hacía falta, que hiciera las veces de apuntador en esta obra de teatro. Yo. Sola. Con mis diapositivas, como si fuésemos extraños, desconocidos en la primera cita.

fot2Y así, pasaron los primeros 500 minutos de terror (probablemente fueron 3 pero en mi horror enorme fueron mil) sin poder articular dos ideas juntas, chapuceando en un inglés de vergüenza.

Mi redentor: el pedagogo brasileño Paulo Freire. A partir de que su nombre apareció de pronto en una de las (extrañísimas) diapositivas, logré verbalizar de nuevo, logré decir algo coherente, sensato y cómo más podría ser si su legado es siempre aquel del dialógo, de la reflexión y la acción para el cambio.

A lo mejor no fue tan mala la presentación, por lo menos el tweet de uno de los asistentes, recoge el sentido de lo que intenté decir:

on Social Movement Learning through Paulo Freire and the Rhizome Deleuze & Guattari

Cinco minutos mas para la cuenta atras

… hacemos el balance de lo bueno y malo
cinco minutos antes de la cuenta atrás.

IMG_20151231_181849En Kolding, en nuestro último año “por esta vez” en Dinamarca, recibimos el año nuevo con las campanadas de la Puerta del Sol.

En casa de mis padres siempre hemos visto la celebración del año nuevo en España, pero nunca le había prestado real atención. El “siempre” en realidad, es imposible ya que la televisión por cable llegó a mi casa cuando yo ya no vivía ahí, es decir que “siempre” no tiene más de de 15 años. En fin, tan sumida en la letra de Un año más, este año conectamos con RTVE “cinco minutos antes de la cuenta atrás” con la certeza de estar en el horario correcto para poder comer las uvas con cada campanada, ya que esto es –ahí sí cabe el siempre– siempre imposible en el Ecuador, por la diferencia horaria.

Simultáneamente el IPAD estaba conectado a las campanadas del Municipio de Copenhague transmitidas en vivo por DR.TV. La cámara mostraba un plano fijo del “reloj de antaño, como de año en año”. Pese a que en el fondo las dos transmisiones enfocaban un reloj, la sobriedad danesa contrastaba con la euforia “entre pitos y gritos de los españolitos”.

La canción de Nacho Cano de hace más de 20 años, interpretada hace poco por Ana Torroja y las mexicanas Ximena Sariñana y Carla Morrison es lindísima. Pero hasta ayer, gracias a la explicación de los presentadores previa a los campanazos logré decifrar qué quería decir el “1, 2, 3 y 4 y empieza otra vez que la 5ta. es la 1 …”. Y pensé en todas esas cosas que nosotros simplemente adoptamos y repetimos por el solo hecho de compartir idioma, cuando en realidad carecen de significado en nuestro contexto.

Me preguntaba también por qué si siempre (de nuevo la longitud del siempre es debatible) me gustó Mecano, nunca más los escuché. Y entonces mi amiga Paulina compartió en su muro el video de esta reciente grabación. Y ahí me acordé.

Claro que fui fan de Mecano, compré entradas para verles en la Plaza de Toros. Yo estaba en tercer curso. Fui con mis dos primos y la Pauli y el único recuerdo que tengo es cuando Ana Torroja tomó el micrófono y se despidió: “Gracias Guayaquil!!!” y encima repitió: “Hasta siempre Guayaquil!!!” … fue un baldazo de agua fría. “QUITO!”, le gritábamos todos. “Quito!”, repetíamos … y se fueron del escenario … sin saber siquiera a quién le había cantado y quiénes habían coreado una a una todas sus canciones.

Y entonces, pienso que esta canción ya no me gusta tanto … aunque las bellísimas voces de las mexicanas le dan un cierto brillo:

yo no olvido al año viejo, porque me ha dejado cosas muy buenas

Consulta privada

Para evitar el agobio de la espera, en sendas salas de las más diversas especialidades médicas que van desde laboratorios clínicos hasta consultas de especialistas, doy ávida lectura al libro de Jeff Jarvis: “Public Parts – How sharing in the digital age, improves the way we work and live”. Es un libro super interesante y muy relevante para mi proyecto de investigación.

Jarvis sustenta la importancia de ser partícipes en la esfera pública, la cual, en gran medida, actualmente está definida por nuestra presencia en el Internet y sus redes sociales. El principal argumento es que al abrirnos a la esfera pública nos damos a conocer, compartimos ideas y experiencias y aportamos y enriquecemos a la vida en comunidad. No por ello, el autor desdeña los riesgos de una total apertura y sin embargo, sostiene que las beneficios  superan a los perjuicios.

El libro me sabe distante, y paradójicamente actual en la consulta médica en Quito. A la usanza de la universidad danesa, me dispongo a buscar reseñas de tres neurólogos que nos recomienda un médico vascular (quien a su vez fue recomendado por un médico amigo), que podrían tratar la dolencia de mi madre.

Esta imagen se asemeja al librero del consultorio del neurólogo, poblado por empastados por año y edición del Journal of Neurology Foto: Stewart Butterfield (flickr) [CC BY 2.0 (http://creativecommons.org/licenses/by/2.0)%5D, via Wikimedia Commons

En Google, busco sus perfiles y por supuesto, sus publicaciones. Sus nombres constan en los listados por especialidad de las diferentes aseguradoras y foros médicos, junto con la dirección y el teléfono de su consulta privada. Publicaciones sobre su práctica no las encuentro en ninguna parte. El nombre de la universidad que les otorgó su especialidad médica aparece en el listado de uno de los hospitales. Nada más, ni un curso, ni una ponencia, me devuelve tan popular buscador. Definitivamente la consulta en Quito, es privada. Y su presencia en internet es aquella que caracteriza a la web 1.0: páginas estáticas con nombres y direcciones.

La web 2.0, caracterizada por las redes sociales virtuales y la participación de los usuarios como gestores y creadores de conocimiento, no ocupa espacio alguno a la hora de hablar de medicina en Quito. Aquí se conoce a uno u otro médico por recomendación a través de las redes sociales sí, pero no virtuales sino conexiones cercanas, físicas y más bien familiares: “A mi mamá le atendió tal médico, es excelente”; “El médico cual es un carnicero, ni me examinó y ya programó la operación”.

A esto se suma que debo tratarme tres dientes antes de regresar a Dinamarca. Dos coronas que me colocó mi antiguo dentista resultaron un fracaso. Me recomiendan un nuevo odontólogo.

Asisto a su consulta y me desayuno que se trata de un “rehabilitador oral” (hasta entonces desconocía las especialidades de odontología). Por supuesto, tampoco hallo con facilidad a mi nuevo doctor en el Internet. Luego de una larga y trabajosa búsqueda, encuentro el título de su tesis de especialidad en el Brasil y el nombre de los profesores de su tribunal de grado. Para mi alegría, su tesis es pertinente para mi tratamiento, lo que borra inmediatamente todo recuerdo de la hinchazón del labio, producto del forcejeo con el instrumental dental. Me coloca coronas e-max. Busco pros y contras de ellas en el Internet. Tal parece que me durarán por largo tiempo. Respiro.

Mientras escribo esta entrada en el blog, mi papá discute por teléfono acaloradamente con el servicio técnico de la proveedora de Internet. La red está caída pese a que hace una semana nos instalaron un nuevo módem. El servicio es inestable, va y viene todo el día. Mi papá sólo lo nota por la noche, cuando se conecta para revisar alguna noticia o cuando se comunica por Skype con sus nietos. En Dinamarca, tener internet así sería intolerable. Allá el recuerdo de la telefonía fija está archivado en el mismo cajón del VHS, el tocacintas y la disquetera: el Internet es fundamental y las redes sociales virtuales son las que nutren de información.

Lo paradójico es que, pese a que la telefonía fija prima en Quito, por costos y por costumbre frente al teléfono celular que le pisa los talones, la apropiación del internet por parte de los ecuatorianos, tanto hombres como mujeres, jóvenes y adultos, aún no es tal, por lo menos en lo que yo he podido constatar en las últimas semanas.

Pero en el ámbito político, la esfera publica del Internet es grandilocuente. Así hoy, la SECOM anunció el inicio del proceso de disolución de Fundamedios (la veeduría ciudadana de la libertad de expresión) “por divulgar y promover contenidos de blogs de opinión independientes”. No quiero ahondar en el tema, pues realmente no conozco nada sobre el caso. Simplemente me remito a este irrisorio argumento. En un país en donde algo tan importante como la salud y la práctica médica no están en el internet (cuya provisión es mala y su uso es exiguo), me pregunto ¿reproducir un texto de un blog es motivo suficiente para perder la personería jurídica? En otras palabras, se está penando convertir al blog, que en esencia es algo privado, en un texto público.

Pasar de lo privado a lo público es el reto que propone el internet; pasar de las estrechas redes sociales familiares a una amplia esfera pública en donde muchos tenemos muchísimo que aportar sobre diversidad de temas.

¿Cambia?

“Cambia lo superficial”, dice la primera frase de Todo Cambia, de Mercedes Sosa. Y así es, entro a Quito por una autopista gigante, amplia … y árida, empolvada, gris, sin rastro de vegetación ni vida. Irónico nombre “Ruta Viva”: negro asfalto entre montañas de tierra seca, en el rico y frondoso valle de Tumbaco … todo cambia, pienso.

No ha pasado tanto tiempo, son dos años desde que salí de Quito. La ciudad, sus comercios, casi todo luce igual y también, cambia en lo superficial. El letrero del centro comercial, el de la cadena de zapatos, el de la tienda del barrio y el del proveedor de Internet, están todos desvaídos. Por el sol, ¡claro!

Aunque quizás es más bien porque el presupuesto para mantenimiento nunca está contemplado. Así, las casas no se pintan, las calles están llenas de baches que solamente se superan por las aceras que son de película de terror. Es que ¿a nadie le importan los peatones? Las veredas están rotas, los bordillos desaparecidos, resquebrajados amén de los carros que parquean sobre ellas. Y la basura, ubicua.

Voy a Santa Clara y me parqueo en zona “casi” azul (pintado en el pavimento pero el cuidador me explica que ya no es). Y cuando regreso, el vidrio derecho del lado de la acera (rota, sucia y maltrecha, como las del barrio de mi casa) está roto.  Roto, destrozado, el carro abierto. Robado. El cuidador, ya no está. Los peatones ven con desdén el panorama: otro robo más. Normal, como los huecos en la vereda, como tirar a la calle el papel del helado. Normal.

No salgo del shock y me acuerdo del porqué de mi visita, que mi padre está vivo “porque Dios es grande” después de haber sido baleado por no entregarle el dinero que retiró del banco al ladrón que le persiguió en moto y le disparó a las 12 del día en la Av. República. ¿Normal?

Los pirómanos, de los más torpes entre los torpes! - David Guzmán Figueroa desdelpupo.blogspot.com

Los pirómanos, de los más torpes entre los torpes! – David Guzmán Figueroa desdelpupo.blogspot.com

Mientras espero por un nuevo vidrio para el auto, dos señoras guapas, oficinistas sobre los 40 años fuman y conversan alegremente a la salida de la tienda. Acaban los tabacos y tiran las colillas a la vereda. Me pregunto, ¿quién tiene que barrerlas? Cándidamente les cuestiono por qué lanzan las colillas en lugar de ponerlas en el basurero que el tendero ha dispuesto junto a la banca en la que estaban sentadas. La una, tuerce los ojos y mira para otro lado, la otra, costeña me responde alevosa: porque aún están encendidos.

Alzo la vista al Pichincha y veo un enorme incendio forestal … seguro que otra amiga de las guapas señoras, que no podían dañarse las uñas apagando la colilla estuvo por ahí.

Entonces … se equivocó la negra Sosa ¡NADA CAMBIA!

#Comunicambio: Comunicación, Sociedad Civil y Cambio Social

El tren Castellón – Barcelona recorre el perfil costanero. Empiezo a leer el libro de Manuel Chaparro, “La Distopía del desarrollo”, que lo compré durante su lanzamiento en una librería del centro de Castellón. El paisaje me distrae del libro. Intento fotografiar las coloridas playas. Saltan de las olas destellos de luz. Es como viajar por la ruta del sol, ruta del Spondylus, o como se llame hoy… parece que ha pasado una eternidad desde que salí de mi Ecuador. Sol, arena, palmeras, cielo azul.

Con el Prof.  Manuel Chaparro en la librería Argot de Castellón. 21.05.2015

Con el Prof. Manuel Chaparro en la librería Argot de Castellón. 21.05.2015

Fue un buen congreso el Comunicambio 2015. Interesante, motivante, tecnopolítico, rhizomático, artivista, postdesarrollista… pero ante todo: humano. Se habló de personas, no de actores, ni de sujetos, ni de ‘compañeros’; de personas y no de estadísticas. De personas capaces de vivir comunicaciones híbridas: físicas y mediadas a la vez, en donde juntas crean (creamos) narrativas colectivas, desmoronan (desmoronamos) y generan (generamos) nuevos imaginarios sociales.

Cuando leí en el programa final que ponentes como Donatella della Porta o Athena Athanasious darían teleconferencias pensé que sería como ver un video de ellas colgado en el Internet y que casi no habría motivo para costearme el viaje y atender a una pantalla. ¡Cuán equivocada estaba! Fueron presentaciones excelentes, mediadas sí pero incrustadas en el contexto y la posterior reflexión del Congreso.

En temas más banales, me acuerdo de mi primer gran concierto en el estadio: Juan Luis Guerra y los 4.40. Absurdo sería decir que vi a Juan Luis Guerra en directo. Estaba muy lejos. Lo que vi fue una, o no sólo una, vi varias pantallas que transmitían el concierto … fue un concierto ‘mediado’ aunque en 1992 ese concepto no existía. Entonces se hablaba de transmitir o amplificar, mas no mediar. Lo bailado de ese concierto, aunque mediado, … no me lo quita nadie! Como tampoco se me olvidará el relato de Clemencia Rodríguez sobre la radio comunitaria en Colombia y su posterior reflexión teórica al respecto, o lo extraño y hasta desestabilizante de tener en frente a @Suysulucha twitteando frente a todos, sentada en el estrado como parte del panel y compartiendo su experiencia del 15M; poniendo en práctica su propia ‘virtualidad real’, como la denominaría Manuel Castells.

El Congreso también mostró distintas tradiciones académicas. El modelo anglosajón: puntual, sobrio y nutrido de referencias a un sinnúmero de autores con puntos de vista convergentes y divergentes. Y el modelo hispanoamericano, político y colorido, y hasta cierto punto más atrevido, caracterizado por poner en la mesa el punto de vista del propio autor. Excelentes presentaciones las de catedráticos de las universidades de Málaga, de Castellón, de Madrid, de Navarra, de Andalucía entre los españoles, así como muy motivamentes las de los invitados internacionales.

En la mesa de Ciberactivismo la presentación de la Dra. Manisha Shelat ocupó un papel destacado. Su trabajo, un estudio etnográfico en red sobre el activismo digital de 23 mujeres alrededor del mundo concluye que la interacción digital lejos de tratarse de palabras al viento (“empty talk”), visibiliza momentos importantes, éxitos, denuncias y también fracasos de personas otrora ‘marginadas’ de la esfera pública y el discurso hegemónico.

En el paraninfo de la Universidad Jaume I, con Carmen y Helena. 22.05.2015

En el paraninfo de la Universidad Jaume I, con Carmen y Helena. 22.05.2015

Las experiencias de comunicación de las organizaciones sociales en España, también ocuparon un lugar importante durante el Congreso. La cercanía del 24M en España, día de elecciones ‘paradigmáticas’ a decir de los presentes en Castellón, puso el tinte político y de reflexión en torno a las movilizaciones del 15M en el 2011, de las cuales se habló hasta la saciedad durante el Congreso. Las experiencias de las comunicadoras gallegas  Helena y Carmen y su pasión por los medios alternativos de prensa escrita del movimiento Okupa, o el empleo de relatodramas para la declaración ciudadana de bienes de interés común (‘bicommons’) llenan el recuerdo de las pausas entre conferencias.

Manuel Chaparro, cuyo recuerdo se aviva al continuar por las páginas de su libro, se auto califica como un “activista académico”, un estudioso de la comunicación no como forma de propaganda ni servil al sistema y al mercado, sino como espacio de generación de fuentes de sentido y creación para el cambio social. Cambio que ha de trasladar el énfasis desde las tecnologías hacia las personas y éstas, en armonía con su entorno. Espíritu crítico, educación, construcción de solidaridades, ¿post-desarrollismo?

 

Hermosa Barcelona

Todo ayudó para que mi viaje al congreso Comunicambio 2015 pudiera combinarse con una escapada familiar a Barcelona.

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Escapada a Barcelona, en Parc Güell 18.05.2015

Y mereció la pena. ¡Qué ciudad más linda, qué colorida, qué alegre! Fuimos de museos, iglesias, arquitectura romana, gótica, moderna, contemporánea y playa con arena blanca, palmeras y sol. Dos días aprovechados al máximo, incluso con partido y victoria del Barça contra el Atlético de Madrid.

Ya sola, en la estación de Sants camino a Castellón de la Plana converso con mi vecino de asiento, un migrante del Cañar actualmente radicado en Lyon, Francia y con familia en Murcia. Me habla de lo difícil que es la vida, que el idioma no ayuda, ni tampoco las estaciones y que menos mal ya empezó la primavera… Y yo respiro profundo y me convenzo que sí, que ya pronto deberá mejorar el clima en el frío y sobrio norte, a donde regreso por un año más.

Pero ahora estoy en España, a sacar lo mejor del Congreso en la Universidad Jaume I.